lunes, 30 de marzo de 2009

Constellation despedirá mas de 400 empleados

Como resultado de un ajuste de previsiones de ingresos para el ejercicio 2009, Constellation - el mayor productor de vino del mundo - prescindirá de mas de 400 empleados de su plantilla actual. La medida es consecuencia de la baja en las ventas en Europa y Australia. El impacto negativo mas significativo fué sentido en el Reino Unido. Constellation cifra sus esperanzas en el mercado norteamericano.

Según lo anticipa Forbes, Constellation, la empresa líder de vinos en el mundo, va a tener un deficit en el período fiscal 2009, por lo que ha resuelto ajustar sus previsiones de ingresos y realizar un recorte en su plantilla de empleados en alrededor de un 5 %. Actualmente la misma está compuesta por 8.200 empleados de tiempo completo.

Constellation es la mayor productora de vino del mundo y tiene marcas como Robert Mondavi y Clos du Bois. La corporación, bajo el nombre de Constellation Brands es propietaria de Constellation Spirits Inc, Constellation Wines U.S., Constellation Wines Australia, Limited, Constellation Europe Ltd, Constellation New Zealand, Limited, Crown Imports LLC (Joint Venture con Grupo Modelo de Mexico) y Vincor Canada.

El Director Ejecutivo de Constellation Brands, Robert Sands (49), sostuvo que el impacto mas significativo fue sentido en el Reino Unido donde la economía debilitada torna crítica las ventas de temporada por lo que se tomó la decisión de no participar en el sistema de rebajas ofrecidos por múltiples almacenes.

"Experimentamos una demanda mas débil de lo esperada en los negocios europeos y australianos durante la Navidad y las vacaciones de Año Nuevo" - sostuvo Sands - y decidieron multiplicar esfuerzos en Estados Unidos donde la industria crece y puede compensar el impacto de la recesión en otros de sus mercados claves.

lunes, 23 de marzo de 2009

Las Represalias de Mexico incluyen al Vino de EU

México tiene un gran mercado prometedor para el consumo de vino y arriban a él caldos procedentes de distintas partes del mundo. Los tratados de Libre Comercio que el país mantiene en vigencia con diversos países o regiones, permiten que la oferta sea muy amplia aunque son mucho menos los vinos que gozan de las preferencias de los mexicanos.

Con un promedio de casi medio litro per cápita, el mercado mexicano del vino se considera un prometedor destino por un avance sostenido en los gustos del paladar de un nuevo consumidor. Y en algunas zonas, como las de los centros de turismo de la Rivera Maya o del Pacífico, ese consumo se eleva a 8 litros per cápita.

Bajo esta realidad, muchos paises productores tratan de posicionarse en México, aunque sólo un grupo de ellos goza de ventajas de ingreso con arancel cero. Estos son los que tienen con el país un TLC o tratado de libre comercio. Bajo este paragua ingresaban hasta hace pocas horas los vinos californianos y de otras regiones de Estados Unidos, amparados precisamente en el NAFTA, acuerdo que une a México, Estados Unidos y Canadá.

La represalia mexicana - concreta y dura por cierto como pocas veces en la historia de las relaciones de estos dos países - por la negativa estadounidense de dejar pasar los camiones mexicanos mas allá de la frontera, dejó a los caldos estadounidenses sin el apetecido, por muchos, arancel cero. Abruptamente se enteraron que debían oblar entre un 10 y un 45 % mas en concepto de arancel y la prensa del Sur destacó que "los vinos norteamericanos" se encuentran entre los productos castigados por los aztecas.

Sin embargo, estos no son precisamente los caldos preferidos en México: España, Chile, Italia, Francia, Australia y Argentina (ésta sin acuerdos preferenciales) son los países cuyos productos son los preferidos de los bebedores de buenos vinos en la tierra del tequila. Los vinos espumsos de USA representan solo el 14% de las importaciones de este tipo y los vinos tinto, rosado y blanco un modesto 6%, según revelaciones de la subsecretaria de Comercio Exterior, Beatriz Léycegui. En realidad, nada para conquistar.

lunes, 16 de marzo de 2009

Anuncian concurso "Mejor sommelier de las Américas"


La Asociación Argentina de Sommeliers, entidad que congrega a los sommeliers profesionales del país, anuncia la realización en el mes de mayo del 1° Concurso APAS – ASI Mejor Sommelier de las Américas, Argentina 2009, organizado en conjunto con la Alianza Panamericana de Sommeliers (APAS) y la Asociación de la Sommellerie Internacional (ASI).

El presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers A. Rosberg ante auditorio en salones del Four Seasons Hotel. Ampliar con el mouse.

La Asociación Argentina de Sommeliers, entidad que agrupa a los sommeliers profesionales del país, anunció hoy la realización del 1° Concurso APAS – ASI Mejor Sommelier de las Américas, Argentina 2009 en conjunto con la Alianza Panamericana de Sommeliers (APAS) y la Asociación de la Sommellerie Internacional (ASI), con el apoyo de Wines of Argentina, entidad encargada de la promoción del vino argentino en el mundo.

La competencia, la primera en su tipo en el continente americano, pretende promover la sommellerie y la gastronomía en la región, y se llevará a cabo entre el 31 de mayo y el 1 de junio próximos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En ella se medirán los dos mejores sommeliers de Canadá, Méjico, Venezuela, Brasil, Chile y Argentina, los países que conforman la Alianza Panamericana de Sommeliers, además de delegaciones invitadas de otros países del continente.

Los candidatos deberán demostrar sus habilidades tanto teóricas como prácticas en temas que van desde el servicio, la cata, la vitivinicultura, la gastronomía, la geografía vitivinícola y la cultura general, hasta los procesos de elaboración, producción y consumo de los más diversos productos y bebidas de todo el mundo.

Los representantes de la Argentina son Agustina de Alba y Marcelo Rebolé, quienes obtuvieron el primer y el segundo puesto respectivamente en el Concurso Vino Argentino, un buen vino Mejor Sommelier de la Argentina 2008 organizado por la Asociación Argentina de Sommeliers.

Para mayores informes sobre este evento los lectores pueden recurrir a la página de la Asociación Argentina de Sommeliers.

lunes, 9 de marzo de 2009

Chateau Latour en posible Venta

El mítico Château Latour, considerado uno de los mejores vinos de Burdeos, podría estar en venta, tras conocerse que el banco de inversiones Lazard está ofreciendo discretamente esta posibilidad, según recoge la agencia Efe de la revista 'Decanter'.

Es propiedad del magnate francés de negocios y presidente del grupo de bienes de lujo PPR, François Pinault, holding que incluye también la casa de subastas Christie's, Gucci y Puma. Según el 'Sunday Times', el precio podría establecerse entre los 150 y los 200 millones de euros, aunque fuentes del sector vinícola de Burdeos sugieren no vender por menos de 600 millones de euros.

Y añade que el comprador parece ser Bernard Magrez, propietario de varios viñedos incluidos Pape Clément, y se rumorea que puede contar con la financiación del actor Gérard Depardieu y de su ex compañera y también ex chica Bond y modelo de Chanel, Carole Bouquet.

La finca consta de 78 hectáreas de viñedos en Burdeos, pero sólo las 47 hectáreas que rodean el castillo se utilizan para hacer el 'grand vin' de Château Latour. Hasta aquí, algunos datos y unas cuantas fantasías. Todo ello lo pone en perspectiva, en el 'blog' del Gran Jurado Europeo (GJE), su presidente, François Mauss, íntimo conocedor del escenario de Burdeos (y excelente amigo, dicho sea de paso, de Magrez): "Probablemente es cierto que, dentro del conjunto de sus actividades, la familia Pinault no da una absoluta prioridad a la defensa de este florón del viñedo francés. Y la Banca Lazard lleva el asunto, podemos estar seguros de que será tratado con toda la discreción posible.

De entrada, cuando 'Decanter' menciona el interés de Bernard Magrez por esta propiedad, tiene razón porque el propietario de Pape-Clément ha mostrado varias veces su interés por comprar un Premier Cru... pero en la medida en que las circunstancias económicas y el precio seran elementos 'positivos'. Y desde luego, ése no es el caso en estos momentos. ¿Y qué decir de Depardieu y Bouquet de socios en esta operación? Eso ya es pasarse. Ni el uno ni la otra tienen medios financieros para lanzarse a semejante aventura, salvo si fuesen, por puras razones de 'marketing', socios muy minoritarios"... Magrez es socio capitalista de su amigo Depardieu en las varias marcas de vino que éste tiene a su nombre (incluida la de Toro), y los ingleses parecen haberlo

lunes, 2 de marzo de 2009

Banderas también tiene su vino

El actor Antonio Banderas ingresó en la lista de famosos que le ponen nombre a un vino. Eligió la DO de Ribeira del Duero para adquirir el 50 % de una bodega con la que piensa elaborar un producto para conquistar el mercado de Estados Unidos.

En este nuevo proyecto empresarial, Antonio Banderas tratará de participar en todos los procesos de elaboración del vino. El primer paso será el cambio de denominación: Anta Bodegas se rebautizará como Anta Banderas.
Con la compra del 50 % de la Empresa Anta Bodegas, el actor preferido de Pedro Almodóvar, José Antonio Domínguez Bandera - rebautizado Antonio Banderas - cumple el sueño de todo famoso: tener un vino propio.

Banderas - dicen las noticias - compró el 50 % de esta bodega de Ribeira del Duero e inmediatamente le cambió el nombre por el que se la conocerá en el futuro, "Anta BAnderas". La bodega, que nació en el año 1999, era hasta ahora propiedad de la familia Ortega y el ingreso del actor es funcional con las aspiraciones de los propietarios originales que deseaban ingesar al mercado internacional. El 60% de la producción se comercializa en el exterior y el objetivo a medio plazo es llegar al 80%. Este año, Anta Banderas desembarcará en Estados Unidos y en Japón.

La producción actual ronda las 500.000 botellas, aunque, cuando todo el viñedo esté a pleno rendimiento alcanzará los 1,5 millones.
La empresa tiene dividida su producción entre DO Ribera del Duero y La Nava para vinos experimentales en el marco de Vinos de Castilla y León. Produce actualmente vinos de precios moderados para consumo común hasta uno de alta gama que alcanza los 100 euros.

Federico Ortega, presidente de Anta Bodegas, pareciera que seguirá ejerciendo el mismo cargo en la nueva Anta Banderas. Antonio suma de esta manera un producto mas a la lista de aquellos que ya llevan su nombre: perfumes, relojes, pañuelos, etc.

lunes, 23 de febrero de 2009

Champán, primera caída del siglo

Las ventas de champán bajaron en 2008 un 4,8% con respecto al año anterior, lo que supone la primera caída registrada por el más famoso espumoso del mundo desde hace ocho años, informa el Comité Interprofesional de Vinos de Champaña (CIVC). La disminución de las ventas se explica por la crisis económica, pero también porque en 2007 alcanzaron niveles particularmente altos, indicó la organización. El año pasado se vendieron 322,4 millones de botellas de champán, frente a las 338,7 millones del año anterior. En los últimos años, las ventas de champán habían aumentado una media del 2% anual, informa la agencia Efe.

En 2000 se produjo la última caída interanual. Según explica la Agence France-Presse, las ventas pasaron entonces de 327 millones en 1999 a 253 millones, cuando los almacenamientos masivos en previsión de las celebraciones del cambio de millones habían llevado a los clientes a reducir masivamente sus 'stocks'.

En lo que se refiere a 2008, las ventas comenzaron a caer de forma importante en septiembre, pero se recuperaron durante la temporada navideña, cuando subieron un 3,3% con respecto al mismo periodo de 2007.

En Francia la caída de las ventas fue del 3,6%, inferior a la registrada en el conjunto de la Unión Europea (6,5%) y en el resto de los mercados (6,2%). Las ventas registradas en países emergentes compensaron en parte la caída en países tradicionalmente consumidores de champán, indicó la CIVC.

lunes, 16 de febrero de 2009

El optimismo y los conflictos de Vinexpo.

Vinexpo, el tradicional encuentro que se realiza en Burdeos y cuya edición este año se llevará a cabo en junio, se prepara para una exitosa realización, según sus organizadores, pese a notorias ausencias contabilizadas fundamentalmente del nuevo mundo. La crisis podría también sincerar muchos eventos internacionales.

Entre el 21 y 25 de junio próximo se desarrallará en Burdeos - corazón de la vitivinicultura francesa - una nueva edición de Vinexpo.

Roberto Beynat, CEO de Vinexpo, declaró a la prensa su optimismo respecto al evento que tendrá lugar en Burdeos este año entre el 21 y el 25 de junio.

Sostuvo que se espera entre 40 y 50 mil visitantes y que ya hay expositores que se encuentran en lista de espera y señaló el ejecutivo que Vinexpo se transformó en un emblema para la industria vitivinícola global, aunque destacó que desde siempre la realización contó con el 50 al 55 % de participación francesa, un hecho comprensible si se tiene en cuenta el origen de Vinexpo y el respeto al mercado en el cual Francia sigue siendo una potencia.

Beynat señaló sin embargo que este año habrá aproximadamente 2.400 empresas de 45 países.

En relación con el conflicto generado con expositores del Nuevo Mundo, Beynat le restó importancia, señalando que Nueva Zelanda tiene poca producción y todos los vinos vendidos, Australia está ocupada con los problemas de sequía y Chile está consolidando una baja cuota de participantes.

El conflicto

Un reclamo generado en reiteradas oportunidades en ediciones anteriores, por falta de atención a los expositores del Nuevo Mundo - fundamentalmente en el provisión de aire acondcionado - originó una reunión en Prowein de Alemania entre representantes de las asociaciones de los grupos productores de Australia, California, Suráfrica, Chile, Argentina y Nueva Zelanda. En marzo del año pasado decidieron encarar una encuesta sobre la participación en Vinexpo. Recientemente se tuvo conocimiento de una acción legal de la propia Vinexpo por el uso público del nombre en la producción de aquella consulta.

El reclamo mas fuerte provino de Michael Cox, director de Wines of Chile en Londres, quien anticipó a la revista Decanter que sugeriría un "boicot" a las futuras realizaciones de Vinexpo.

Ahora, infomraciones procedente de Chile aseguran que un grupo de viñas asistirán a la realización de Vinexpo 2009, aunque René Merino, presidente de Wines of Chile, precisó que lo harán con una delegación bastante más reducida de lo habitual. "Vamos a seguir con Vinexpo al menos este año, aunque yo sigo con la esperanza de que en algún momento podamos hacer algo más potente en la feria alemana Prowein", dijo Merino.

De todas maneras, Beynat se adelantó a este comentario al declarar que Prowein de Alemania ni el London International Wine Fair tienen la trascendencia global que exhibe Vinexpo, en declaraciones en el mes de enero pasado.

Vinexpo arrastra además otro conflicto; éste últim con el TDC - Consejo Comercial de Desarrollo de Hong Kong - quienes realizaron en la ciudad asiática una muestra de vino que fué calificada por Vinexpo como oportunista, habida cuenta del desarrollo de su propia edición de Asia-Pacífico.

La versión Asia-Pacífico de Vinexpo se llevó a cabo en junio del 2008, precisamente en Hong Kong - y también allí dominaron los vinos franceses con la presencia de potencias como Frederic Engerer del Chateau Latour, Olivier Bernard del Domaine de Chevalier, Christian Seely de AXA Millesimes, Hubert de Bouard del Chateau Angelus y Gildas d'Ollone de Pichon Lalande.

En esta edición se destacó la asistencia de Chile y Argentina, aunque se también se notó la ausencia de los productores de Australia, California y Sudáfrica.

Muestras y Concursos

De todas maneras, es importante que la industria en su conjunto tenga presente los antecedentes de estas grandes realizaciones que monopolizan la promoción de los vinos.

Es probable que el devenir de la crisis global introduzca, también aquí, nuevos parámetros mucho mas ajustados a la realidad en la influencia que finalmente las mismas tienen en el consumo y la distribución de vinos en el mundo.

lunes, 9 de febrero de 2009

El fuego arrasa en Australia 30 mil hectáreas cuadradas en el Sur

Un recrudecimiento de un siniestro que comenzó a finales de enero de este año 2009, ya acabó con miles de hectáreas de cultivo y vivienda en el sureste de Australia. El epicentro de las llamas se ubica en la localidad de Boolarra, en Victoria, una región que tiene cerca de 800 establecimientos vitivinícolas, y llego a tan solo 60 millas de Melbourne. Las dantescas escenas se ven desde el espacio a través de los satélites de la NASA.

Desde ayer sábado 8 de febrero, el fuego se enseñorea en una de las regiones mas ricas de la vitivinicultura australiana en un recrudecimiento de un siniestro que viene manifestándose desde los últimos días de enero pasado. El fuerte viento y la sequía contribuyen a hacer de la zona de Victoria un infierno, que ya cobró decenas de víctimas y destruyó miles de hectáreas de cultivos, entre ellas de vid. Las llamas y el humo se ven desde el espacio a través de los satélites de la NASA.

En las imágenes obtenidas de un satélite de la NASA se advierten los focos del incendio que afecta a la parte Sureste de Australia, al noreste de la ciudad de Melbourne y que ya se encuentra a sólo 60 millas de esta ciudad. Los Números 1,2,3,4 y 5 señalan los focos con una clara visión de las llamas. En el número 1 puede apreciarse la densa columna de humo que indica el foco principal (Foto del Satélite Aqua de la NASA procesada por Diario del Vino).

Cerca de 800 establecimientos vitivinicolas se encuentran en 21 regiones en el departamento de Victoria, zona que abarca la extensión del siniestro que avanza desde el sábado a velocidad increíble, destruyendo casas, cultivos, vehículos y todo cuanto encuentra a su paso.

"El infierno en toda su furia llegó a la gente de Victoria en las 24 horas pasadas", dijo el primer ministro Kevin Rudd a la prensa mientras hacía un recorrido por la zona incendiada.

Testigos dijeron que algunos árboles estallaron y hubo una lluvia de ceniza que caía del cielo. Las temperaturas alcanzaron un récord de 47 grados Celsius (117 grados Farenheiht), lo que se combinó con los fuertes vientos y creó las condiciones perfectas para la propagación de estos incendios incontrolados. Hay sospechas que el inicio del siniestro pudo ser intencional.

Un horizonte en llamas fue el espectáculo que muchas ciudades del sudeste australiano pudieron contemplar entre el sábado y domingo (Ver mas fotos haciendo click en la imagen)

El mayor incendio (Número 1 en la imagen) de 12 que había en el estado de Victoria consumió 30.000 hectáreas cuadradas (115 millas cuadradas) de bosques, campos de cultivo y poblaciones durante el sábado. Entonces el incendio se encontraba a unos 100 kilómetros (60 millas) al norte de la ciudad de Melbourne.

"Gran parte del municipio está quemándose", afirmó Peter Mitchell, un residente de la ciudad de Kinglake, donde murieron seis personas, según reportó la cadena Australian Broadcasting Corp. "No hubo tiempo de hacer nada... cruzó en unos minutos".

En el pueblo de Wittlesea, la organizadora Sally Tregae dijo que canceló el festival anual de música Country y evacuaron a miles de visitantes por seguridad.

"Vi árboles explotar frente a mí", dijo. "Es una cosa horrible. Tengo amigos que perdieron sus casas".

El domingo las noticias de las agencias dieron cuenta que los incendios en el norte de Melbourne, sudeste de Australia, causaron al menos 96 muertos, decenas de heridos y más de 700 viviendas destruidas, y se necesitarán días para controlar las llamas, que devastaron áreas increíbles.

En la zona rural al norte de Melbourne, sudeste del país, la situación es particularmente desastrosa y las consecuencias superaron las de 1983, en el llamado "miércoles de ceniza", cuando 75 personas perdieron la vida.

Según las autoridades, se necesitarán días para controlar todos los focos de incendio, muchos de los cuales tiene un origen doloso, de acuerdo a las hipótesis de las autoridades.

Kevin Rudd, Primer ministro de Australia, se toma la cabeza y el gesto de preocupación del Premier del Estado de Victoria John Brumby (derecha) remarca la angustia del momento.

La situación es tan grave que el primer ministro del estado de Victoria, donde se encuentra Melbourne, John Brumby, aceptó la oferta del gobierno federal de dar intervención al ejército.

Los testimonios hablan de llamas tan altas como un edificio de cuatro pisos y de lluvia de cenizas. Algunas personas murieron quemadas dentro de sus casas, escuelas o edificios públicos que no alcanzaron a abandonar. Otro murieron mientras intentaban defender sus casas de las llamas. Muchos otros murieron quemados dentro del automóvil cuando buscaban huir del asedio de las llamas.

En Marysville, un pequeño centro de 500 habitantes, no quedó en pie una sola edificación.

"Es una tragedia para la nación", declaró el primer ministro australiano, Kevin Rudd, al visitar la región. Rudd anunció un fondo de seis millones de dólares para asistir a las víctimas y comenzar a afrontar los daños más urgentes.

lunes, 2 de febrero de 2009

Austria, denominación + tipicidad

La denominación de origen Kamptal, en la Baja Austria, acaba de limitar drásticamente los tipos de vinos que se podrán elaborar bajo su nueva denominación. Solamente los vinos de riesling y grüner veltliner podrán mantenerse bajo ella, con el fin de dar un perfil de tipicidad más preciso a los productos de esa zona. El 1 de enero entró en vigor la Kamptal DAC y en abril lo hará la Kamptal Reserve DAC. Con este paso decisivo, los bodegueros y viticultores de la zona quieren resaltar los aromas y sabores más diferenciales que distinguen a su región del Danubio.

El Kamptal es la quinta zona de Austria (tras Weinviertel, Mittelburgenland, Kremstal y Traisental), y la más prestigiosa hasta la fecha, que adopta el nuevo sistema de denominación DAC, iniciales de su nombre en latín, Districtus Austriae Controllatus, 'distrito controlado de Austria'. Este nombre no sólo garantiza el origen geográfico, sino que los vinos tienen el perfil que esta zona considera más genuinos y propios. Las castas permitidas así como el tipo de elaboración y crianza están definidos según criterios mde la DAC y su calidad controlada por la denominación.

Uno de los elaboradores más prestigiosos de la zona, Fred Loimer, preside la nueva denominación, y se explica así:

"El objetivo es tener una posición clara que sea totalmente comprensible para los 600 bodegueros y para los consumidores de todo el mundo. No estamos estableciendo una nueva marca, sino centrándonos en los puntos esenciales, que son la tipicidad y el carácter único de nuestra región. Las grüner veltliner y el riesling maduran aquí, al borde del río Kamp y en el conjunto del Danubio austríaco de una forma muy especial, que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo".

El nuevo sistema prevé que todos los vinos hechos con otras castas pasen a tener una denominación regional más genérica: Niederösterreich (Baja Austria). Entre ellos están los hechos con las tintas zweigelt, pinot noir y st. laurent y las blancas sauvignon blanc, pinot blanc, chardonnay, prosecco, traminer y moscatel de grano menudo.

Kamptal se une ahora, con nombres tan famosos como Loimer, Bründlmayer o Schloss Gobelsburg, a sus vecinas del Danubio, Kremstal y Traisental para formar una unidad regional armonizada bajo tres DAC que amparan sólo el riesling y el GV. Otra zona importante del Danubio, la Wachau, no tiene DAC, pero de hecho se ha colocado ya hace tiempo en el mismo nivel de identificación de la tipicidad a través de su sistema de calificación en las categorías Federspiel y Smaragd.

Los primeros vinos con Kamptal DAC son los del 2008, rieslings y GVs con entre 12% y 12,5% de alcohol. Los Reserve, lanzados a partir de abril, tendrán al menos un 13% de alcohol. Los de grandes viñedos (como Heiligenstein, Gaisberg, Spiegel, Käferberg o Lamm) pueden seguir llevando el nombre del pago en la etiqueta.

El Lamm es un río de 150 kilómetros que se une al Danubio ligeramente al este de Krems. Zigzaguea entre montañas muy antiguas, con suelos dominados por el 'loess' (sedimentos arcillosos y calizos transportados por el viento que forman suelos permeables), las arenas, las arcillas y las margas (arcillas plásticas).

lunes, 26 de enero de 2009

Nazis y vinateros franceses: relación de amor y odio

Fue emocionante enterarse de que alguien había escrito por fin un libro titulado 'Wine and War', 'Vino y Guerra'. Había llegado el momento en que iban a quedar despejados toda una serie de grandes misterios como, por ejemplo, el enigma de la Ilíada: ¿cómo era posible que Tracia proporcionara mercenarios a los troyanos de Príamo al mismo tiempo que vendía vino de Tracia a los espartanos de Menelao? Sin embargo, no es ésa la intención de 'Wine and War'. Consiste más bien en un relato sobre la forma en que cinco destacadas familias vitivinícolas de Francia se las ingeniaron durante la ocupación nazi para mantener su dignidad, sus medios de subsistencia y sus existencias de vino.

Se trata de una historia más que conocida en toda Europa: eso de la doble pared en la bodega, detrás de la cual reposan las cosechas más exquisitamente apetecibles, me lo han contado ya en Guernesey y Jersey, en Moravia, en Budapest, en Sofía, en Bucarest. Sean alemanes, rusos o norteamericanos los invasores, no varía nunca el punto culminante del relato: una vez que el conflicto o la ocupación han terminado, se procede al derribo de la pared y, ¡oh maravilla!, allí continúan todas aquellas botellas de vino que se han librado del saqueo y los pillajes y que, como es de esperar, han ganado muchísimo en sabor gracias a su larga temporada a la sombra...

'Wine and War' no carece tampoco de irritaciones estilísticas, que ya asoman desde la primera frase: "La puerta de acero no quería moverse". Expresiones como "un sol brillante se reflejaba en las recién nacidas hojas de los árboles" o "los pueblecitos de Alsacia, que parecían como salidos de un cuento de Hansel y Gretel" salpican el texto; lo que es más, cualquier relato documental que constantemente se meta en las mentes soñadoras de sus protagonistas ¡hace 60 años! acaba cargado de adornos dudosos.

La mayor parte de la narración general en torno a la invasión de Francia y a los acontecimientos que culminaron en ella no pasa de la categoría de plúmbeo manual escolar y no aporta ningún punto de vista original salvo aquellos que ofrecen los viticultores que vivieron los hechos de primera mano. El dato de que Gaston Huet -cuyo vouvray está de muerte- encabezase una compañía del Ejército en 1940 hasta el callejón sin salida de Calais, donde finalmente tuvo que rendirse a los alemanes, es una revelación absolutamente intrascendente; el hecho de que fuera uno de los más eminentes y valerosos viticultores biodinámicos de Francia quien corriera esa aventura no la convierte en más emocionante que si Huet hubiera sido un carbonero.


Se nos vuelve a contar la bien conocida historia de los esfuerzos de Goering por descubrir las botellas de la cosecha de 1867 que tenían en La Tour d'Argent, el famoso restaurante de París, ocultos detrás una pared de ladrillos. Para los buenos catadores, que quizá aprecien poco este aspecto de la doble faz de los alsacianos, más reveladora es la respuesta de la señora Hugel al oficial de la Wehrmacht que la llevaba detenida: "¿Cómo puede decir usted que odio a los alemanes?", clamó ella. "¡Mi hermano es alemán y tengo además dos hijos que están a punto de combatir en las filas de su Führer!".

La mejor y más apasionante parte del libro versa sobre los "Weinführers", que fue el apodo con que los conocían los franceses. Eran los funcionarios que se encargaban de supervisar los esfuerzos de Hitler por saquear las zonas vitivinícolas franceses y así contribuir a financiar la maquinaria bélica nazi: el vino era un producto de consumo como cualquier otro y de eso Francia tenía más que cualquier otro país. Se cuenta aquí con precisión el reinado de Heinz Bomers en Burdeos, al igual que el enseñoreamiento de Adolphe Segnitz sobre Borgoña y el dominio de Otto Klaebisch sobre la Champaña.

En estos lugares la connivencia entre vinateros franceses y oficiales alemanes fue con frecuencia más amable que hostil, pues no en balde existían entre ambas partes un considerable respeto mutuo y una dualidad lingüística, además de un auténtico amor al vino. Una vez terminada la guerra, Bomers escribió al barón Philippe de Rothschild para solicitarle que le concediera la representación del Château Mouton-Rothschild en Alemania. Al parecer, el barón respondió: "Sí, por qué no. A fin de cuentas estamos construyendo una nueva Europa".


A Louis Eschenauer, afamado vinatero y mesonero de Burdeos, que tuvo gran amistad con Ribbentrop, se le declaró tras la guerra culpable de colaboracionismo, con lo que perdió todos sus derechos como ciudadano francés. Sin embargo, es probable que, de no mediar la amistad gastronómica de Eschenauer con el primo de Ribbentrop, Ernst Kühnemann, comandante alemán al frente del puerto de la ciudad, éste habría sido destruido cuando los alemanes se retiraron. Abundan en este libro muestras semejantes de sentimentalismo. Franceses y alemanes siempre han sido viejos amiguetes, y siguen siéndolo.

lunes, 19 de enero de 2009

Los Clasicos y El Vino

Algunas de las frases que los autores de la antigüedad nos han dejado: - In vino veritas (Plinio El Viejo)

- Las gentes del Mediterráneo empezaron a emerger del barbarismo cuando aprendieron a cultivar el olivo y la vid (Tucídides, siglo V a.C.)

- Si quieres vivir mucho, guarda un poco de vino rancio y un amigo viejo (Pitágoras)


- Donde no hay vino no hay amor (Eurípides)


- Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos (Cicerón)


- El calor del vino ejerce sobre el alma igual efecto que el fuego sobre el incienso (Plutarco)


- El vino ahoga todas las penas (Hipócrates)


- El vino es una cosa maravillosamente apropiada para el hombre si, en tanto en la salud como en la enfermedad, se administra con tino y justa medida (Hipócrates)


- Gracias al vino, el hombre es el único animal que bebe sin tener sed (Plinio el Viejo)


- Los malos hombres viven para comer y beber, pero los buenos comen y beben para vivir (Sócrates)


- ¿A qué mal no conduce la embriaguez? Revela los secretos, exagera nuestras esperanzas y nos arroja a la pelea (Horacio)


- El mayor mal del vino es que empieza por agarrarse a los pies: es un luchador habilidoso (Tito Macio Plauto)

lunes, 12 de enero de 2009

México: Oro, iglesia y vino

La primera cuenta que en el año 1574, pobladores de la entonces Nueva España, salieron de Zacatecas en busca de oro hacia un territorio que hoy lleva el nombre de Coahuila (en la región ubicada en el noreste del actual México, cerca de la ciudad de Monterrey). Los conquistadores no dieron con el metal soñado. Sin embargo descubrieron un valle paradisíaco, con agua y exhuberante vegetación en las que crecían gran cantidad de vides silvestres, el que inmediatamente reconocieron y fundaron la misión de Santa María de las Parras donde se elaboró el primer vino de América.

Posteriormente el valle tomo el nombre de Las Parras pero ante la agresividad de los naturales fue abandonado. Un tal Lorenzo García vuelve a los pocos años, arregla sus cosas con los indios y se instala en un lugar próximo.Pide una merced al Rey Felipe II y recibe de la corona la dispensa solicitada el 18 de Agosto de 1597. Esto le autoriza a plantar vides para la elaboración de vinos y brandys, dando origen de esta forma a la Hacienda de San Lorenzo, origen de Casa Madero actual que continuó ininterrumpidamente con la producción vitivinícola, habiéndose vendido y comprado en diferentes oportunidades. Finalmente Evaristo Madero, fundador de la familia a la que perteneció el ex presidente de México Francisco Madero retuvo el establecimiento que continúa produciendo hoy.


De esta manera, oficialmente, el vino Mexicano suma 412 años de historia y puede considerarse el mas antiguo del Nuevo Mundo. Sin embargo, Hernán Cortés mismo autorizó mucho antes la plantación de vides para uso de la iglesia en la preparación de vinos. Así, los alrededores de la ciudad de México (Tenochtitlan) - y éstos sí se constituyeron en los primeros vinos del Nuevo Mundo - fueron escenario de los primeros cultivos de vid. Hoy en Querétaro, a no mas de 200 km del Distrito Federal, se encuentra la Ruta del Vino más próxima a una gran urbe (25 millones de habitantes), donde unos pocos establecimientos producen vinos de alta gama. También en la península de Baja California - mítico lugar que los descubridores españoles catalogaron de isla habitada por amazonas - hay un centro productor de importancia.

Pero la historia del vino mexicano sufre un quiebre que dura desde 1699 hasta 1810: En el primer año la corona española prohibe la elaboración de vino - excepto para misa - influenciado por los exportadores de la bebida española de Cádiz. Este período llega hasta 1810, año de la independencia mexicana de España. En el interin, las limitaciones acotaron profundamente la explotación mexicana.

lunes, 5 de enero de 2009

El mundo del vino, con Obama

El mundo del vino está brindando por el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, mientras se muda a la Casa Blanca, con la esperanza de que su disfrute del vino local impacte en los hábitos de los estadounidenses. Los productores de vino estadounidenses apenas podían contener su regocijo ante las noticias de que los Obama habían comprado una mansión de 1,65 millones de dólares en Chicago equipada con cuatro chimeneas y una bodega de vinos que, según diferentes informaciones, puede contener hasta 1.000 botellas. "No me queda más que pensar que tras ocho años sin bebedores de vino en la Casa Blanca, Barack [Obama] tendrá un efecto positivo sobre los hábitos de bebida de los estadounidenses", diceJohn Gillespie, titular del Consejo de Mercados del Vino durante la conferencia 2009 de este organismo celebrada en Nueva York. El presidente saliente George W. Bush es un abstemio que dejó el alcohol hace más de 20 años. La Casa Blanca no tiene una bodega oficial, pero sus vinos son escogidas por un pequeño equipo para eventos específicos, basados en su afinidad con los menús así como en los gustos de sus invitados. Pero todos los vinos que se sirven en las cenas de Estado son estadounidenses. El presidente Lyndon Johnson decretó que únicamente vinos estadounidense debían ser servidos en las cenas de Estado en la Casa Blanca y se ha mantenido así desde entonces, pese a que se ha dicho que el presidente Richard Nixon se servía en secreto su amado Château Margaux. El contenido de la bodega personal de Obama es desconocido, pero los comerciantes del área de Chicago han notado que tiene un gusto ecléctico.

lunes, 29 de diciembre de 2008

El coleccionista fanático

Uno de los personajes más enigmáticos y curiosos del mundillo de Burdeos ha salido ahora con la revelación de que posee la que quizá sea la mejor colección de grandes vinos del mundo. Michel Chasseuil, además, pretende que la Unesco le ayude a conservar esa colección para siempre, sin que nadie se beba jamás esos grandes vinos. La mayoría de los medios que recogen la noticia lo presenta como un hombre modesto que conduce un coche viejo, pero ninguno parece percatarse de que se trata del mismo Michel Chasseuil que es propietario del –pequeño, pero prestigioso– Château Feytit-Clinet, en Pomerol, y que hace seis años estuvo en el meollo del lío de la ex propietaria de Petrus, Lily Lacoste, del que ya entonces nos hacíamos aquí eco.

Para empezar, la reaparición de Chasseuil. Nos da cuenta de ella, por ejemplo, 'The Times', en Londres, cuyo redactor Adam Sage empieza así su enternecedor informe: "Michel Chasseuil conduce un coche viejo, nunca se va de vacaciones y vive como un eremita, pero es propietario de una colección de vinos que vuelve verdes de envidia a los multimillonarios. Más de 20.000 botellas selectísimas de los siglos XVIII, XIX y XX están amontonadas tras un sistema de seguridad electrónica, fuertes cerrojos y puertas de metal reforzado cerca de su casa en La Chapelle-Bâton, en el Oeste de Francia". Como verán, ni mención de Feytit-Clinet, ni de Petrus, ni de Lily Lacoste, ni mucho menos de problemas judiciales...

Para continuar con la actual noticia, 'The Times' y otros nos cuentan que pocos de esos grandes vinos van a ser bebidos porque Chasseuil, que se niega a venderlos, quiere convertir la colección en un museo del vino en la región de Burdeos, "para evitar que los nuevos ricos se la hayan tragado en diez años". Chasseuil, de 67 años, quiere que la Unesco le financie el museo.

Cuentan las historias que solía comprar dos cajas de cada vino que quería, generalmente en subastas "que antaño eran muy baratas": una para beber, otra para guardar. Cuando en los años 90 empezó el estallido de los precios, empezó a vender una caja de cada, a menudo con mucho beneficio. Cuenta que compró una caja de Petrus 1982 (coincidencia...) por 300 francos por botella y la revendió por 50.000 dólares. Un Château d'Yquem 1847 vio cómo su precio subía de 1.400 a 55.000 euros en cuestión de 20 años.

Chasseuil empleó esos fondos para incrementar su colección. Compró todas las añadas de Yquem en el siglo XX, incluso botellas vacías por los años en que los Lur-Saluces decidieron que la calidad era insuficiente para sacar un Yquem al mercado. También tiene todas las añadas de Romanée-Conti desde 1905 y todas las de Petrus desde 1924. Entre sus botellas más escasas y valoradas están un Yquem 1811, valorado en 35.000 euros, un oporto Hunt's de 1735 y un champán Maison del'Empereur 181 producido para Napoleón.

Chasseuil explica que no sale de vacaciones, vive como un eremita y su coche es un viejo Renault 4L.

Hasta aquí, lo último de Chasseuil. Lo penúltimo data de febrero de 2007, cuando el diario '20 Minutes' nos informaba de que el juzgado de Libourne había sobreseído al fin la causa iniciada en junio de 2003 contra Chasseuil, que fue durante algún tiempo hombre de confianza de Lily Lacoste, ex propietaria de Petrus, por el supuesto robo de 379 botellas de Château Lafleur de la bodega de la señora Lacoste. Se cerraba así el anterior capítulo en la vida de este propietario, gracias a Lily Lacoste, de su propio 'château', dato que 'The Times' no ha sido capaz de descubrir aunque bastaba una sencilla búsqueda con Google...

El mismo diario parisiense contaba hace dos años que, en los 90, Michel Chasseuil, ex ingeniero aeronáutico de Marcel Dassault, se ganó la confianza de Lily Lacoste, la entonces nonagenaria heredera de Petrus, que acababa de vender su mitad de la propiedad a los Moueix, que explotan el 'château' desde hace decenios, quedándose sólo con su usufructo. Feytit-Clinet estaba entonces gestionado por los Moueix, pero merced a Lily Chasseuil se queda con su gestión a partir de 1999; su hijo, Jeremy Chasseuil, ha sido alabado por la gran mejoría desde entonces de los vinos de esta pequeña finca (6,5 hectáreas).

Proseguía '20 Minutes': "Pese a un 'pacto de no agresión' firmado en 2000, las hostilidades se reanudaron. 'La familia Moueix ha hecho pasar a Michel Chasseuil por un estafador entregando documentos a periodistas', recuerda su abogado, Frédéric Georges. (...) Habrá que acabar con la paranoia en la que se han encerrado ambas partes". Todo ello, relacionado con las pugnas por los diferentes hombres de confianza que, según algunos, se aprovecharon de la anciana Lacoste. Ésta falleció en 2006, meses antes de cumplir los 100 años.

Otro gran coleccionista francés, François Audouze, que financia su afición organizando grandes comidas en las que se beben vinos antiguos de leyenda, ha reconocido en diferentes blogs que la colección de Chasseuil es "mucho menos nutrida, pero mucho mejor" que la suya propia, porque Chasseuil "solamente colecciona vinos míticos". También explica Audouze que ha intentado convencer, en vano, a Chasseuil de lo absurdo que es conservar eternamente grandes botellas sin beberlas, y que habría que ir vendiendo y consumiendo paulatinamente esos grandes vinos, pero que ha sido en vano.

Ahora habrá que esperar a lo que pueda pensar la Unesco...

lunes, 22 de diciembre de 2008

Vino sin botella = ecología

El ministro de Agricultura de Italia ha anunciado este mes que algunos vinos con denominación de origen podrán venderse en cajas de cartón a partir de ahora. Es cierto, el vino italiano se está volviendo verde, aunque a algunos entendidos el cielo se les esté viniendo encima. El vino en caja tiene sentido, tanto ambiental como económicamente. De hecho, sería inteligente que los bodegueros de Estados Unidos adoptaran la tendencia que lentamente va ganándose aceptación mundial. El cartón, ya sea como 'bag in box' o no, lleva ahí más de 30 años, aunque con calidad variable. Los australianos estuvieron entre los primeros que lo popularizaron. Y un frigorífico en el sur de Francia, especialmente en esta época del año, no está completo sin un 'tetrabrik' de rosado.

Aquí en EEUU, por el contrario, el vino comercializado en cajas ha encontrado problemas para desembarazarse de su imagen de producto barato y de poca categoría. Sin embargo, ahora que los productores de vino hablan de reducir su huella de carbono (esto es, la cantidad de dióxido de carbono emitida en el transporte del vino), venderlo en envases más ligeros alternativos al pesado cristal parece lo correcto.

Más del 90% de la producción estadounidense de vino tiene lugar en la Costa Oeste, pero, como la mayoría de los consumidores viven al este del Misisipí, una gran parte de las emisiones de dióxido de carbono asociadas al vino procede simplemente de llevarlo en camión desde el viñedo a las mesas de la Costa Este. Una botella normal de vino contiene 750 mililitros y genera unos 2,7 kilogramos de emisiones de dióxido de carbono cuando viaja de un viñedo de California a un comercio de Nueva York. Una caja de tres litros genera aproximadamente la mitad de emisiones por cada 750 mililitros. Si el 97% de los vinos que se elaboran para ser consumidos cada año se pasaran a las cajas de cartón, las emisiones de gases de efecto invernadero se reducirían en unos dos millones de toneladas, el equivalente a retirar de la circulación 400.000 coches.

Pero hay otra razón para vender el vino en cajas de cartón. Estados Unidos se convertirá pronto en el mayor mercado mundial de este producto. En los últimos años hemos adelantado a Italia, y ahora ya está a la vista Francia (en consumo total, no por persona; según este último criterio todavía estamos bastante atrás). Los estadounidenses bebemos más vino, y no lo hacemos ya sólo en ocasiones especiales como las fechas señaladas y las bodas, sino también los lunes por la noche acompañando a una pizza. Eso es mucho vino, y potencialmente una gran huella de carbono.

Aunque algunos sumilleres puedan mofarse del vino con tapón de plástico, las cajas de cartón son perfectas para los vinos de mesa que no necesitan envejecer, lo cual es tanto como decir para todos excepto un puñado de vinos selectos. Y, lo que es más, el vino en caja es mejor que el envasado en botellas de cristal a la hora de dar solución a ese sempiterno problema de no ser capaz de acabar una botella en una sola comida. Una vez abierta, la caja conserva el vino durante unas cuatro semanas, en comparación con el día o dos que lo conserva una botella. El vino en cajas de cartón puede tener poco encanto, pero mucha practicidad. Lo que nos lleva a una última razón para defenderlo: es mucho más económico. Disponer de una copa de vino asequible puede ser el mejor modo de mantener en funcionamiento nuestro mercado del vino, que lleva 15 años en alza. También contribuiría a evitar que el precio de la copa de vino se incrementara con la caída del dólar.

El principal obstáculo para reducir la huella de carbono del vino es la calidad habitualmente atroz que tiene el vino envasado en cajas. Pero eso tiene fácil arreglo: elevar la calidad. En los últimos años, el vino envasado en cajas que se vende en Estados Unidos ha mostrado ciertos signos de mejora. Un destacado productor de Borgoña ha comercializado su vino en un elegante tubo de cartón. Un buen garnacha de viñas viejas de los Pirineos se vende en caja. Un suculento malbec elaborado con uvas cultivadas orgánicamente en Argentina y no envejecido en roble se comercializa ahora en EEUU gracias a la caja de un litro de Tetrapak, un envase que también emplean tres californianos renegados que distribuyen una línea de vinos en paquetes de 250 mililitros (aproximadamente el tamaño de las cajas de zumo, pero sin pajita). Y, por supuesto, están las noticias que nos llegan de Italia.

Los productores de todo el mundo tienen que despachar vino mejor en cajas de cartón, y hacerlo atractivo. Acaso lo hagan si los consumidores empiezan a demandar que los vinos del día a día, que no necesitan envejecer en botella, se vendan en cajas. Y, si alguien lamenta el cambio, que se eche otro vaso de vino de una caja de cartón, asequible, bien conservado y con escasas emisiones de carbono, y se lo piense dos veces.