lunes, 26 de enero de 2009

Nazis y vinateros franceses: relación de amor y odio

Fue emocionante enterarse de que alguien había escrito por fin un libro titulado 'Wine and War', 'Vino y Guerra'. Había llegado el momento en que iban a quedar despejados toda una serie de grandes misterios como, por ejemplo, el enigma de la Ilíada: ¿cómo era posible que Tracia proporcionara mercenarios a los troyanos de Príamo al mismo tiempo que vendía vino de Tracia a los espartanos de Menelao? Sin embargo, no es ésa la intención de 'Wine and War'. Consiste más bien en un relato sobre la forma en que cinco destacadas familias vitivinícolas de Francia se las ingeniaron durante la ocupación nazi para mantener su dignidad, sus medios de subsistencia y sus existencias de vino.

Se trata de una historia más que conocida en toda Europa: eso de la doble pared en la bodega, detrás de la cual reposan las cosechas más exquisitamente apetecibles, me lo han contado ya en Guernesey y Jersey, en Moravia, en Budapest, en Sofía, en Bucarest. Sean alemanes, rusos o norteamericanos los invasores, no varía nunca el punto culminante del relato: una vez que el conflicto o la ocupación han terminado, se procede al derribo de la pared y, ¡oh maravilla!, allí continúan todas aquellas botellas de vino que se han librado del saqueo y los pillajes y que, como es de esperar, han ganado muchísimo en sabor gracias a su larga temporada a la sombra...

'Wine and War' no carece tampoco de irritaciones estilísticas, que ya asoman desde la primera frase: "La puerta de acero no quería moverse". Expresiones como "un sol brillante se reflejaba en las recién nacidas hojas de los árboles" o "los pueblecitos de Alsacia, que parecían como salidos de un cuento de Hansel y Gretel" salpican el texto; lo que es más, cualquier relato documental que constantemente se meta en las mentes soñadoras de sus protagonistas ¡hace 60 años! acaba cargado de adornos dudosos.

La mayor parte de la narración general en torno a la invasión de Francia y a los acontecimientos que culminaron en ella no pasa de la categoría de plúmbeo manual escolar y no aporta ningún punto de vista original salvo aquellos que ofrecen los viticultores que vivieron los hechos de primera mano. El dato de que Gaston Huet -cuyo vouvray está de muerte- encabezase una compañía del Ejército en 1940 hasta el callejón sin salida de Calais, donde finalmente tuvo que rendirse a los alemanes, es una revelación absolutamente intrascendente; el hecho de que fuera uno de los más eminentes y valerosos viticultores biodinámicos de Francia quien corriera esa aventura no la convierte en más emocionante que si Huet hubiera sido un carbonero.


Se nos vuelve a contar la bien conocida historia de los esfuerzos de Goering por descubrir las botellas de la cosecha de 1867 que tenían en La Tour d'Argent, el famoso restaurante de París, ocultos detrás una pared de ladrillos. Para los buenos catadores, que quizá aprecien poco este aspecto de la doble faz de los alsacianos, más reveladora es la respuesta de la señora Hugel al oficial de la Wehrmacht que la llevaba detenida: "¿Cómo puede decir usted que odio a los alemanes?", clamó ella. "¡Mi hermano es alemán y tengo además dos hijos que están a punto de combatir en las filas de su Führer!".

La mejor y más apasionante parte del libro versa sobre los "Weinführers", que fue el apodo con que los conocían los franceses. Eran los funcionarios que se encargaban de supervisar los esfuerzos de Hitler por saquear las zonas vitivinícolas franceses y así contribuir a financiar la maquinaria bélica nazi: el vino era un producto de consumo como cualquier otro y de eso Francia tenía más que cualquier otro país. Se cuenta aquí con precisión el reinado de Heinz Bomers en Burdeos, al igual que el enseñoreamiento de Adolphe Segnitz sobre Borgoña y el dominio de Otto Klaebisch sobre la Champaña.

En estos lugares la connivencia entre vinateros franceses y oficiales alemanes fue con frecuencia más amable que hostil, pues no en balde existían entre ambas partes un considerable respeto mutuo y una dualidad lingüística, además de un auténtico amor al vino. Una vez terminada la guerra, Bomers escribió al barón Philippe de Rothschild para solicitarle que le concediera la representación del Château Mouton-Rothschild en Alemania. Al parecer, el barón respondió: "Sí, por qué no. A fin de cuentas estamos construyendo una nueva Europa".


A Louis Eschenauer, afamado vinatero y mesonero de Burdeos, que tuvo gran amistad con Ribbentrop, se le declaró tras la guerra culpable de colaboracionismo, con lo que perdió todos sus derechos como ciudadano francés. Sin embargo, es probable que, de no mediar la amistad gastronómica de Eschenauer con el primo de Ribbentrop, Ernst Kühnemann, comandante alemán al frente del puerto de la ciudad, éste habría sido destruido cuando los alemanes se retiraron. Abundan en este libro muestras semejantes de sentimentalismo. Franceses y alemanes siempre han sido viejos amiguetes, y siguen siéndolo.

lunes, 19 de enero de 2009

Los Clasicos y El Vino

Algunas de las frases que los autores de la antigüedad nos han dejado: - In vino veritas (Plinio El Viejo)

- Las gentes del Mediterráneo empezaron a emerger del barbarismo cuando aprendieron a cultivar el olivo y la vid (Tucídides, siglo V a.C.)

- Si quieres vivir mucho, guarda un poco de vino rancio y un amigo viejo (Pitágoras)


- Donde no hay vino no hay amor (Eurípides)


- Los hombres son como los vinos: la edad agria los malos y mejora los buenos (Cicerón)


- El calor del vino ejerce sobre el alma igual efecto que el fuego sobre el incienso (Plutarco)


- El vino ahoga todas las penas (Hipócrates)


- El vino es una cosa maravillosamente apropiada para el hombre si, en tanto en la salud como en la enfermedad, se administra con tino y justa medida (Hipócrates)


- Gracias al vino, el hombre es el único animal que bebe sin tener sed (Plinio el Viejo)


- Los malos hombres viven para comer y beber, pero los buenos comen y beben para vivir (Sócrates)


- ¿A qué mal no conduce la embriaguez? Revela los secretos, exagera nuestras esperanzas y nos arroja a la pelea (Horacio)


- El mayor mal del vino es que empieza por agarrarse a los pies: es un luchador habilidoso (Tito Macio Plauto)

lunes, 12 de enero de 2009

México: Oro, iglesia y vino

La primera cuenta que en el año 1574, pobladores de la entonces Nueva España, salieron de Zacatecas en busca de oro hacia un territorio que hoy lleva el nombre de Coahuila (en la región ubicada en el noreste del actual México, cerca de la ciudad de Monterrey). Los conquistadores no dieron con el metal soñado. Sin embargo descubrieron un valle paradisíaco, con agua y exhuberante vegetación en las que crecían gran cantidad de vides silvestres, el que inmediatamente reconocieron y fundaron la misión de Santa María de las Parras donde se elaboró el primer vino de América.

Posteriormente el valle tomo el nombre de Las Parras pero ante la agresividad de los naturales fue abandonado. Un tal Lorenzo García vuelve a los pocos años, arregla sus cosas con los indios y se instala en un lugar próximo.Pide una merced al Rey Felipe II y recibe de la corona la dispensa solicitada el 18 de Agosto de 1597. Esto le autoriza a plantar vides para la elaboración de vinos y brandys, dando origen de esta forma a la Hacienda de San Lorenzo, origen de Casa Madero actual que continuó ininterrumpidamente con la producción vitivinícola, habiéndose vendido y comprado en diferentes oportunidades. Finalmente Evaristo Madero, fundador de la familia a la que perteneció el ex presidente de México Francisco Madero retuvo el establecimiento que continúa produciendo hoy.


De esta manera, oficialmente, el vino Mexicano suma 412 años de historia y puede considerarse el mas antiguo del Nuevo Mundo. Sin embargo, Hernán Cortés mismo autorizó mucho antes la plantación de vides para uso de la iglesia en la preparación de vinos. Así, los alrededores de la ciudad de México (Tenochtitlan) - y éstos sí se constituyeron en los primeros vinos del Nuevo Mundo - fueron escenario de los primeros cultivos de vid. Hoy en Querétaro, a no mas de 200 km del Distrito Federal, se encuentra la Ruta del Vino más próxima a una gran urbe (25 millones de habitantes), donde unos pocos establecimientos producen vinos de alta gama. También en la península de Baja California - mítico lugar que los descubridores españoles catalogaron de isla habitada por amazonas - hay un centro productor de importancia.

Pero la historia del vino mexicano sufre un quiebre que dura desde 1699 hasta 1810: En el primer año la corona española prohibe la elaboración de vino - excepto para misa - influenciado por los exportadores de la bebida española de Cádiz. Este período llega hasta 1810, año de la independencia mexicana de España. En el interin, las limitaciones acotaron profundamente la explotación mexicana.

lunes, 5 de enero de 2009

El mundo del vino, con Obama

El mundo del vino está brindando por el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, mientras se muda a la Casa Blanca, con la esperanza de que su disfrute del vino local impacte en los hábitos de los estadounidenses. Los productores de vino estadounidenses apenas podían contener su regocijo ante las noticias de que los Obama habían comprado una mansión de 1,65 millones de dólares en Chicago equipada con cuatro chimeneas y una bodega de vinos que, según diferentes informaciones, puede contener hasta 1.000 botellas. "No me queda más que pensar que tras ocho años sin bebedores de vino en la Casa Blanca, Barack [Obama] tendrá un efecto positivo sobre los hábitos de bebida de los estadounidenses", diceJohn Gillespie, titular del Consejo de Mercados del Vino durante la conferencia 2009 de este organismo celebrada en Nueva York. El presidente saliente George W. Bush es un abstemio que dejó el alcohol hace más de 20 años. La Casa Blanca no tiene una bodega oficial, pero sus vinos son escogidas por un pequeño equipo para eventos específicos, basados en su afinidad con los menús así como en los gustos de sus invitados. Pero todos los vinos que se sirven en las cenas de Estado son estadounidenses. El presidente Lyndon Johnson decretó que únicamente vinos estadounidense debían ser servidos en las cenas de Estado en la Casa Blanca y se ha mantenido así desde entonces, pese a que se ha dicho que el presidente Richard Nixon se servía en secreto su amado Château Margaux. El contenido de la bodega personal de Obama es desconocido, pero los comerciantes del área de Chicago han notado que tiene un gusto ecléctico.

lunes, 29 de diciembre de 2008

El coleccionista fanático

Uno de los personajes más enigmáticos y curiosos del mundillo de Burdeos ha salido ahora con la revelación de que posee la que quizá sea la mejor colección de grandes vinos del mundo. Michel Chasseuil, además, pretende que la Unesco le ayude a conservar esa colección para siempre, sin que nadie se beba jamás esos grandes vinos. La mayoría de los medios que recogen la noticia lo presenta como un hombre modesto que conduce un coche viejo, pero ninguno parece percatarse de que se trata del mismo Michel Chasseuil que es propietario del –pequeño, pero prestigioso– Château Feytit-Clinet, en Pomerol, y que hace seis años estuvo en el meollo del lío de la ex propietaria de Petrus, Lily Lacoste, del que ya entonces nos hacíamos aquí eco.

Para empezar, la reaparición de Chasseuil. Nos da cuenta de ella, por ejemplo, 'The Times', en Londres, cuyo redactor Adam Sage empieza así su enternecedor informe: "Michel Chasseuil conduce un coche viejo, nunca se va de vacaciones y vive como un eremita, pero es propietario de una colección de vinos que vuelve verdes de envidia a los multimillonarios. Más de 20.000 botellas selectísimas de los siglos XVIII, XIX y XX están amontonadas tras un sistema de seguridad electrónica, fuertes cerrojos y puertas de metal reforzado cerca de su casa en La Chapelle-Bâton, en el Oeste de Francia". Como verán, ni mención de Feytit-Clinet, ni de Petrus, ni de Lily Lacoste, ni mucho menos de problemas judiciales...

Para continuar con la actual noticia, 'The Times' y otros nos cuentan que pocos de esos grandes vinos van a ser bebidos porque Chasseuil, que se niega a venderlos, quiere convertir la colección en un museo del vino en la región de Burdeos, "para evitar que los nuevos ricos se la hayan tragado en diez años". Chasseuil, de 67 años, quiere que la Unesco le financie el museo.

Cuentan las historias que solía comprar dos cajas de cada vino que quería, generalmente en subastas "que antaño eran muy baratas": una para beber, otra para guardar. Cuando en los años 90 empezó el estallido de los precios, empezó a vender una caja de cada, a menudo con mucho beneficio. Cuenta que compró una caja de Petrus 1982 (coincidencia...) por 300 francos por botella y la revendió por 50.000 dólares. Un Château d'Yquem 1847 vio cómo su precio subía de 1.400 a 55.000 euros en cuestión de 20 años.

Chasseuil empleó esos fondos para incrementar su colección. Compró todas las añadas de Yquem en el siglo XX, incluso botellas vacías por los años en que los Lur-Saluces decidieron que la calidad era insuficiente para sacar un Yquem al mercado. También tiene todas las añadas de Romanée-Conti desde 1905 y todas las de Petrus desde 1924. Entre sus botellas más escasas y valoradas están un Yquem 1811, valorado en 35.000 euros, un oporto Hunt's de 1735 y un champán Maison del'Empereur 181 producido para Napoleón.

Chasseuil explica que no sale de vacaciones, vive como un eremita y su coche es un viejo Renault 4L.

Hasta aquí, lo último de Chasseuil. Lo penúltimo data de febrero de 2007, cuando el diario '20 Minutes' nos informaba de que el juzgado de Libourne había sobreseído al fin la causa iniciada en junio de 2003 contra Chasseuil, que fue durante algún tiempo hombre de confianza de Lily Lacoste, ex propietaria de Petrus, por el supuesto robo de 379 botellas de Château Lafleur de la bodega de la señora Lacoste. Se cerraba así el anterior capítulo en la vida de este propietario, gracias a Lily Lacoste, de su propio 'château', dato que 'The Times' no ha sido capaz de descubrir aunque bastaba una sencilla búsqueda con Google...

El mismo diario parisiense contaba hace dos años que, en los 90, Michel Chasseuil, ex ingeniero aeronáutico de Marcel Dassault, se ganó la confianza de Lily Lacoste, la entonces nonagenaria heredera de Petrus, que acababa de vender su mitad de la propiedad a los Moueix, que explotan el 'château' desde hace decenios, quedándose sólo con su usufructo. Feytit-Clinet estaba entonces gestionado por los Moueix, pero merced a Lily Chasseuil se queda con su gestión a partir de 1999; su hijo, Jeremy Chasseuil, ha sido alabado por la gran mejoría desde entonces de los vinos de esta pequeña finca (6,5 hectáreas).

Proseguía '20 Minutes': "Pese a un 'pacto de no agresión' firmado en 2000, las hostilidades se reanudaron. 'La familia Moueix ha hecho pasar a Michel Chasseuil por un estafador entregando documentos a periodistas', recuerda su abogado, Frédéric Georges. (...) Habrá que acabar con la paranoia en la que se han encerrado ambas partes". Todo ello, relacionado con las pugnas por los diferentes hombres de confianza que, según algunos, se aprovecharon de la anciana Lacoste. Ésta falleció en 2006, meses antes de cumplir los 100 años.

Otro gran coleccionista francés, François Audouze, que financia su afición organizando grandes comidas en las que se beben vinos antiguos de leyenda, ha reconocido en diferentes blogs que la colección de Chasseuil es "mucho menos nutrida, pero mucho mejor" que la suya propia, porque Chasseuil "solamente colecciona vinos míticos". También explica Audouze que ha intentado convencer, en vano, a Chasseuil de lo absurdo que es conservar eternamente grandes botellas sin beberlas, y que habría que ir vendiendo y consumiendo paulatinamente esos grandes vinos, pero que ha sido en vano.

Ahora habrá que esperar a lo que pueda pensar la Unesco...

lunes, 22 de diciembre de 2008

Vino sin botella = ecología

El ministro de Agricultura de Italia ha anunciado este mes que algunos vinos con denominación de origen podrán venderse en cajas de cartón a partir de ahora. Es cierto, el vino italiano se está volviendo verde, aunque a algunos entendidos el cielo se les esté viniendo encima. El vino en caja tiene sentido, tanto ambiental como económicamente. De hecho, sería inteligente que los bodegueros de Estados Unidos adoptaran la tendencia que lentamente va ganándose aceptación mundial. El cartón, ya sea como 'bag in box' o no, lleva ahí más de 30 años, aunque con calidad variable. Los australianos estuvieron entre los primeros que lo popularizaron. Y un frigorífico en el sur de Francia, especialmente en esta época del año, no está completo sin un 'tetrabrik' de rosado.

Aquí en EEUU, por el contrario, el vino comercializado en cajas ha encontrado problemas para desembarazarse de su imagen de producto barato y de poca categoría. Sin embargo, ahora que los productores de vino hablan de reducir su huella de carbono (esto es, la cantidad de dióxido de carbono emitida en el transporte del vino), venderlo en envases más ligeros alternativos al pesado cristal parece lo correcto.

Más del 90% de la producción estadounidense de vino tiene lugar en la Costa Oeste, pero, como la mayoría de los consumidores viven al este del Misisipí, una gran parte de las emisiones de dióxido de carbono asociadas al vino procede simplemente de llevarlo en camión desde el viñedo a las mesas de la Costa Este. Una botella normal de vino contiene 750 mililitros y genera unos 2,7 kilogramos de emisiones de dióxido de carbono cuando viaja de un viñedo de California a un comercio de Nueva York. Una caja de tres litros genera aproximadamente la mitad de emisiones por cada 750 mililitros. Si el 97% de los vinos que se elaboran para ser consumidos cada año se pasaran a las cajas de cartón, las emisiones de gases de efecto invernadero se reducirían en unos dos millones de toneladas, el equivalente a retirar de la circulación 400.000 coches.

Pero hay otra razón para vender el vino en cajas de cartón. Estados Unidos se convertirá pronto en el mayor mercado mundial de este producto. En los últimos años hemos adelantado a Italia, y ahora ya está a la vista Francia (en consumo total, no por persona; según este último criterio todavía estamos bastante atrás). Los estadounidenses bebemos más vino, y no lo hacemos ya sólo en ocasiones especiales como las fechas señaladas y las bodas, sino también los lunes por la noche acompañando a una pizza. Eso es mucho vino, y potencialmente una gran huella de carbono.

Aunque algunos sumilleres puedan mofarse del vino con tapón de plástico, las cajas de cartón son perfectas para los vinos de mesa que no necesitan envejecer, lo cual es tanto como decir para todos excepto un puñado de vinos selectos. Y, lo que es más, el vino en caja es mejor que el envasado en botellas de cristal a la hora de dar solución a ese sempiterno problema de no ser capaz de acabar una botella en una sola comida. Una vez abierta, la caja conserva el vino durante unas cuatro semanas, en comparación con el día o dos que lo conserva una botella. El vino en cajas de cartón puede tener poco encanto, pero mucha practicidad. Lo que nos lleva a una última razón para defenderlo: es mucho más económico. Disponer de una copa de vino asequible puede ser el mejor modo de mantener en funcionamiento nuestro mercado del vino, que lleva 15 años en alza. También contribuiría a evitar que el precio de la copa de vino se incrementara con la caída del dólar.

El principal obstáculo para reducir la huella de carbono del vino es la calidad habitualmente atroz que tiene el vino envasado en cajas. Pero eso tiene fácil arreglo: elevar la calidad. En los últimos años, el vino envasado en cajas que se vende en Estados Unidos ha mostrado ciertos signos de mejora. Un destacado productor de Borgoña ha comercializado su vino en un elegante tubo de cartón. Un buen garnacha de viñas viejas de los Pirineos se vende en caja. Un suculento malbec elaborado con uvas cultivadas orgánicamente en Argentina y no envejecido en roble se comercializa ahora en EEUU gracias a la caja de un litro de Tetrapak, un envase que también emplean tres californianos renegados que distribuyen una línea de vinos en paquetes de 250 mililitros (aproximadamente el tamaño de las cajas de zumo, pero sin pajita). Y, por supuesto, están las noticias que nos llegan de Italia.

Los productores de todo el mundo tienen que despachar vino mejor en cajas de cartón, y hacerlo atractivo. Acaso lo hagan si los consumidores empiezan a demandar que los vinos del día a día, que no necesitan envejecer en botella, se vendan en cajas. Y, si alguien lamenta el cambio, que se eche otro vaso de vino de una caja de cartón, asequible, bien conservado y con escasas emisiones de carbono, y se lo piense dos veces.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Consumo de vino en México no disminuye con la crisis

Pese a la crisis el consumo de vino en México no bajó, aunque se advierte un cambio en el escenario. Los mexicanos deciden beber más en sus domicilios que en los restaurantes. Cifras muestran que 30 % de consumidores prefieren vinos importados chilenos y 22 % mexicanos. Un mercado que puede cambiar en los próximos tres meses, según fuente de la producción de vino mexicanos.

Los efectos de la crisis económica no golpearán en el consumo de vinos en México durante estas fechas decembrinas, coinciden vitivinicultores y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Luis Cetto, presidente de la Asociación Nacional de Vitivinicultores, afirmó que pese al escenario, las ventas de vino en el País no han bajado, aunque sí detectaron un cambio en el lugar de consumo al pasar de los restaurantes a los hogares.

"El panorama podría cambiar en los primeros tres meses del próximo año, pero en estas fechas el consumo se mantendrá. También estamos observando transferencia de consumo del restaurante a la casa", dijo.

Agregó que los vitivinicultores están optimistas para el cierre de año, ya que siguen presentando avances, sin embargo, previó varios escenarios.

"Si el tipo de cambio se registra por encima de los 12.50, existirán oportunidades para continuar creciendo a un paso más rápido, si regresa a los 11 pesos, habrá desarrollo a ritmos menores. La definición estará en los próximos 3 meses, cuando se observe el camino de las importaciones", comentó Cetto.

El último sondeo que realizó la Profeco en el consumo de vinos, se detalla que el gasto promedio de los mexicanos en estas fechas es de 200 pesos al mes para 3 botellas de vino y que principalmente lo compran en tiendas de autoservicio y vinaterías para disfrutarlo en casa.

Al respecto, Cetto previó que esta tendencia se mantendrá y comentó que el reto será mantener los ritmos e innovar a base de la creatividad.

"La creatividad, no nada más en nuestros vinos, si no en la forma en que presentamos ante nuestro consumidor, va ser tiempo de estrechar nuevos lazos y fortalecer los que tenemos y difícilmente veo un sustituto natural o directo del vino, si tomamos en cuenta la complementariedad que el mismo hace con los alimentos", dijo.

El sondeo de Profeco muestra que el 38 por ciento de los mexicanos que consumen vino lo hacen con alimentos y que el 31 por ciento bebe el vino por gusto o por ocasiones especiales.

Y también muestran que prefieren los vinos importados el 30 por ciento prefiere los vinos de origen chileno y el 22 por ciento a los vinos mexicanos (sic).

En este factor, es donde los vinos mexicanos pueden ganar o perder ante la crisis

Italia confirma supremacía sobre Francia

La producción italiana de vino en 2008 se sitúa en 46,675 millones de hectolitros, lo que supone un incremento del ocho por ciento en relación a la anterior, y supera tras diez años a Francia como mayo productor mundial del vino, según recoge hoy un artículo en el "Corriere della Sera".

Informaciones de agencias indican que según las estimaciones de la Comisión Europea y de la organización Coldiretti, esta campaña aumenta un ocho por ciento, aunque según la Assoenologi la subida es ligeramente inferior, un cinco por ciento, pero confirma el primer puesto en el mundo.

Destaca la fuerte subida de Sicilia, que crece en un 50 por ciento y se recupera de la plaga que sufrió el año pasado.

"El extraño ciclo vegetativo privilegió al sur frente al norte hasta mediados de junio, pero en los últimos meses se ha restablecido la situación", asegura el director general de Asseoenologi, Giuseppe Martelli, quien indica que la añada 2008 será recordada como heterogénea, muy buena en algunas zonas e incluso excelente en otras.

Advierte, no obstante, de las dificultades en la comercialización de vino y recuerda que en Italia se ha pasado de un consumo per cápita de 110 litros por persona y año en los años 70 a 45 a la actualidad.

Según Coldiretti, sólo los vinos de calidad resistirán la crisis, con un aumento registrado del 2,6 por ciento, y según Winenews, también los amantes del buen vino van a notar los efectos de la crisis y cree que el 47 por ciento de ellos, seguirá comprando sus marcas habituales, pero en menos cantidad.

En cuanto al exterior, se pone de manifiesto que las exportaciones a Estados Unidos ya han sufrido su primer revés, con un descenso del 3,5 por ciento en las ventas desde enero a junio.

Asegura que la verdadera novedad de la vendimia 2008 fueron los "vales", especie de bonos para pagar el trabajo a estudiantes y jubilado, puesta en práctica para reducir los trámites burocráticos y evitar fraudes.

En total se utilizaron cerca de 600.000 vales; en el norte se emplearon casi el 70 por ciento; el 28 por ciento en el centro y sólo un 2 por ciento en el sur y las islas.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Los mejores Treinta Vinos Mexicanos

Una novedosa cata de vinos mexicanos con la intervención de un panel de personalidades de la enología del país y la intervención de la Universidad Autónoma de Baja California con la Escuela de Enología y Gastronomía y técnicos en informática, le permitió al diario El Universal entregar al público treinta etiquetas de los mejores vinos mexicanos.

México es uno de los mercados emergentes de mayor significación en Latinoamérica, pero puede asegurarse que los amantes del vino del país desconocen en su gran mayoría las virtudes de los productos de la industria local.

El Universal - diario de prestigio de México - destinó este domingo una separata para difundir los resultados de una novedosa cata, en su séptima edición, que destaca las bondades de 30 etiquetas de vinos locales.

En la experiencia confluyeron un panel de especialista de nivel integrado por personalidades mexicanas vinculadas a la industria, la presencia académica representada por la Universidad Autónoma de Baja California que aportó sus instalaciones y un software "ad hoc" y la intervencion de ingenieros en computación de la misma casa.

El resultado se refleja en este listado de las 30 mejores muestras de la industria vitivinicola de México. Las menciones, como lo señala la misma publicación, se realiza por orden alfabético prescindiendo de puestos de preeminencia, como una manera de destacar la calidad de todos los productos seleccionados.

Tintos

- Albarolo, Bodega Vinos Shimul (Nebbiolo)
- Angelo Cetto, Bodega L.A. Cetto (C. Sauvignon, Nebbiolo, Montepulciano y Petit Verdot)
- Barón Balche, Bodegas de Barón Balche (Cabernet Franc, Merlot, Syrah)
- Bella Terra, Bodega Bella Terra (Merlot)
- 5 Estrellas, Bodega Aborigen (Tempranillo, C. Sauvignon, Merlot, Cinsault y Grenache)
- Contraste, Casa de Piedra y Wente Wyneyards (Tempranillo, C. Sauvignon y Merlot)
- Cru Garage, Vinícola Torres Alegre y Familia (Tempranllo y Petite Verdot)
- Equinocio-Nebbilo, Bodega Viñedos Lafarga (Nebiolo)
- Icaro, Bodega Vinos y Teruño (Nebbiolo, Merlodt y Petite Syrah)
- Kojáa, Bodega Vinícola Tres Valles (Petite Syrah)
- Leonora, Bodega Viñas Pijoan (C. Sauvignon y Merlot)
- L Selección No. 1, Bodega Viña de Liceaga (Syrah y Merlot)
- Macouzet Tempranillo, Bodega Vinisterra (Tempranillo)
- Marijá, Bodega Aldo César Palafox (C. Sauvignon)
- Mirlo, Bodega GSalinas (Merlot)
- Mogor Badan, Bodega Mogor Badan (C. Sauvignon, C.Franc y Merlot)
- Monte Xanic CS, Bodega Monte Xanic (C.Sauvignon)
- Ojos Negros, Bodega Bodegas San Rafael (Syrah)
- Tabla No. 1 Malbec, Bodega Santa Elena (Malbec)
- Tramonte, Bodega Roganto (C.Sauvignon y Tempranillo)
- Valmar, Bodega CavasValmar (Tempranillo)
- Vino de Piedra, Bodega Casa de Piedra (Tempranillo y C.Sauvignon)
- Vino Santa Úrsula, Bodega Parras de Guadalupe (C.Sauvignon)
- Xaloc Reserva, Bodega Santo Tomás (Tempranillo)
- Xin Petite Syrah, Bodega Martín del Campo (Petite Syrah, Zinfandel y C.Sauvignon)

Blancos

- Blanco Chateau, Bodega Casa Pedro Domecq (Chardonnay Blanc y Viognier)
- Casa Madero, Bodega Casa Madero (Chenin Blanc)
- Gran Vino Blanco, Bodega Chateau Camou (Sauvignon Blanc)
- Marella, Sinergi VT (Sauvignon Blanc)
- Piedra de Sol, Casa de Piedra Viticultores (Chardonnay)

Para descargar

Vino cargadísimo de polifenoles

Un proyecto en el que colaboran nueve bodegas de La Rioja, podría multiplicar por diez la acción del vino contra las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Del proyecto saldrá a finales de 2009 un vino elaborado por Bodegas Bilbaínas, Dinastía Vivanco, Viña Hermosa-Santiago Ijalba, Juan Alcorta, Marqués de Murrieta, Ontañón, Patrocinio, Regalía de Ollauri y Bodegas Riojanas, que componen el grupo que desarrolla, desde hace un año, la creación de vinos con niveles de reseveratrol y quercitina diez veces superiores a lo normal.

El secretario general de la Federación de Empresarios de La Rioja (FER), Emilio Abel de la Cruz, como entidad que lidera el proyecto; y el gerente de la Agencia de Desarrollo Económico (ADER), Jose ángel García Mera, institución que lo financia al 34% (el proyecto tiene un presupuesto de 878.000 euros), ofrecieron una rueda de prensa para dar a conocer esta acción. En el acto se detalló cómo el proceso de investigación se basa en generar estrés en las viñas, ya que está demostrado que éstas producen polifenoles como respuesta a los agentes externos.

Como resultado, las viñas desarrollan dos tipos de polifenoles (reseveratrol y quercitina) que hacen que los vinos resultados de las uvas de estas viñas multipliquen por diez sus propiedades antioxidantes y beneficiosas para la salud. l vino, además, completó el enólogo de Regalía de Ollauri, José Agustín Marauri, saldrá al mercado con un menor grado de sulfuroso, componente responsable del dolor de cabeza del día después. Se trata, continuó Marauri, de un proyecto "integral" que logrará una marca con la que estas bodegas lanzarán al mercado un vino destinado a un público que busca un consumo responsable. Se trata, indicó Abel de la Cruz, de "hacer más saludable el consumo responsable del vino".

A lo largo de 2008 se ha estado potenciando la producción de cantidades más elevadas de polifenoles en viñedos seleccionados de estas nueve bodegas mediante tratamientos físico-químicos y controles y análisis durante el proceso vegetativo y hasta la maduración de los frutos.Recién terminada la vendimia se han realizado los tratamientos sobre la uva recogida y, en estos momentos, se están desarrollando las primeras microvinificaciones a escala piloto, de las que saldrán los primeros vinos.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Las mujeres y el vino

No sólo como consumidores sino también como hacedores de buenos caldos, la mujer avanza en el mundo del vino aportando sus cualidades intrínsecas (sensibilidad, buen gusto) para avanzar en un ámbito hasta ahora dominado por el trabajo del hombre. Esta nota generada en España (Hola.com) nos da cuenta de la presencia de muchs feminas en la actividad. Si usted conoce otros casos en otras latitudes puede escribirnos y lo publicamos.

La historia de la viticultura es más antigua que la de la era cristiana; sin embargo, hasta hace muy poco parecía que el vino era sólo un asunto de hombres. Los bodegueros y enólogos apenas aceptaban que una mujer visitara las bodegas –ni qué decir que trabajara en ellas– debido a supersticiones sin sentido: se suponía que la presencia de una mujer con el período perjudicaba la evolución de los vinos.

Pero no hacía falta desplazarse a una bodega para observar la discriminación: en un restaurante, la carta de vinos siempre se entregaba a los hombres –aún hoy hay locales donde pervive esta retrógrada costumbre– y la botella elegida siempre se daba a catar a los caballeros, aunque fuera una fémina la responsable de la elección.
Cecile Bonnefond - Gran Dama del champagne. Ver nota anterior

Por suerte, las cosas están cambiando. Hoy las mujeres ocupan un lugar en el mundo del vino: tanto desde el punto de vista profesional (cada vez hay más enólogas, mujeres sumiller...) como del aficionado. Tanto es así que incluso ya existen clubes que organizan catas de vino exclusivamente para mujeres, caso por ejemplo, del recién nacido ‘Beauty & Wine’.

Asimismo, los expertos en marketing y publicidad no olvidan que las mujeres son las responsables del 80% de las decisiones en el consumo de alimentos. De ahí que representen un público objetivo tan importante, sobre todo en aquellos países donde el consumo de vino entre el sector femenino es un fenómeno cada vez más importante. En Gran Bretaña, por ejemplo, las mujeres consumen más vino que los hombres. Y en Japón, el vino está considerado una bebida femenina, en oposición al sake o al cognac. Esto no significa que existan ‘vinos femeninos’, como muchos quieren hacer creer: no hay nada más sexista y falso que presentar los rosados y blancos dulzones como vinos para el consumo femenino.

Para rebatir esta idea, no hay más que echar un vistazo a los vinos elaborados hoy día por mujeres, cada vez más numerosos. Y es que, aunque es cierto que la presencia femenina en el mundo de vino no es algo nuevo (ahí están, sin ir más lejos, figuras tan destacadas como la viuda Clicquot o Madame Pommery, en la zona vinícola de Champagne) es cierto que hoy por hoy el desembarco femenino en el universo de la vid es mucho más importante. Como ejemplo, te proponemos estos vinos firmados por grandes viticultoras:

-Dido Blanco 2007 (Bodegas Venus La Universal, en Cataluña):
Al frente de la bodega, Sara Pérez, hija del eminente enólogo catalán José Luis Pérez, del Priorato.

-Garnacha de Fuego 2007 (Bodegas Ateca, en Aragón):
La australiana Sarah Morris es la enóloga de estas bodegas, que han redescubierto el potencial de las viejas garnachas aragonesas en Calatayud.

-Three Cape Ladies 2003 (Bodegas Warwick Estate, en Sudáfrica):
La eminente enóloga Norma Ratcliffe es la responsable de los vinos de la casa sudafricana Warwick.

Inquietud por posesionamiento de vinos extranjeros

Productores mexicanos se muestran preocupados por la penetración de los vinos extranjeros. El 70 a 75 por ciento de los vinos importados tienen posesionado el mercado nacional, mientras que solo el 25 a 30 por ciento la producción local. Se sostiene que el 80 por ciento de los vinos extranjeros en el mercado nacional cuestan menos de 5 dólares por botella y solo el 15 por ciento, es de 6 a 20 dólares por botella.

La industria vitivinícola sigue tambaleándose ante los embates de marcas importadas que resultan más económicas que la producción nacional, especialmente la de Baja California, entidad pionera del vino, que genera 16 millones de botellas al año, dijo Camilo P. Magoni, de la firma LA Cetto.

Ante la Asociación de Ejecutivos de Ventas, Magoni presentó el tema: "Actualidad de la industria vitivinícola de Baja California", que necesita realmente del consumidor mexicano.

A nivel nacional se tienen 3 mil 500 hectáreas cultivadas de vid de vino, de las cuales 2 mil 500 están en Baja California, lo cual en esta entidad se traducen en 20 mil toneladas anuales,12 millones de litros en16 millones de botellas.

La capacidad de las bodegas en el estado es para 60 mil toneladas, pero únicamente se tiene ocupada el 40 por ciento, que habla de 1 millón 200 mil cajas, con un valor de venta de 50 millones de dólares.

Entre las firmas está Cetto, Domecq, Santo Tomás y Monte Yanic, así como otras de gran importancia que siguen sosteniendo la producción y el prestigio, a base de un producto de calidad.

Si bien es cierto que esta industria se mantiene desde muchos años, ya que el comercio del vino proviene desde los gambusinos en la época de la fiebre de oro, en la actualidad se requiere de un mayor impulso para conquistar el mercado local, ya que vinos importados de distintos países cuestan en México entre 5 y10 dólares, causando la pérdida del liderazgo de este país en su propia industria.

El 70 a 75 por ciento de los vinos importados tienen posesionado el mercado nacional, mientras que solo el 25 a 30 por ciento la producción mexicana.

El 80 por ciento de los vinos extranjeros en el mercado nacional cuestan menos de 5 dólares por botella y solo el 15 por ciento, es de 6 a 20 dólares por botella.

En tanto que la producción mexicana, solo tiene el 5 por ciento de sus botellas a 20 dólares cada una, cuyas ventas no aumentan desde hace 30 años, por una ausencia de cultural del vino, dijo el ingeniero Camilo P. Magoni, de la firma LA Cetto

lunes, 24 de noviembre de 2008

En Rioja la vendimia a máquina se impondrá en diez años.

Año a año la recogida de uva a máquina gana terreno a la manual en los viñedos riojanos, tanto que en la próxima década las grandes máquinas vendimiadoras serán el método principal, prácticamente único, de recogida de los frutos de la vid en la Denominación de Origen Calificada Rioja.

Así lo cree José María Ruiz, un empresario riojano que desde hace cuatro años se dedica a recorrer parcelas riojanas con sus vendimiadoras y que en este tiempo ha visto como cada año son más las hectáreas plantadas en espaldera, el sistema que permite la entrada de estas grandes máquinas.

En su opinión, tal y como ha ocurrido en el sur de Francia, todas las viñas que se planten en el futuro lo harán con este sistema, que también favorece la concentración de grandes extensiones de vid, algo muy diferente a las tradicionales pequeñas viñas riojanas.

No obstante, admite que las "viñas viejas", muchas de ellas de reducidas dimensiones, seguirán recogiéndose a mano, incluso en pequeñas cajas, siempre y cuando se destinen a elaborar vinos selectos y de un coste elevado.

Porque uno de los motivos principales por los que la vendimia a máquina gana terreno es el económico: una vendimiadora puede hacer un día el trabajo de veinte personas, que, junto a sus salarios, deben ser aseguradas y tener en regla su documentación, en el caso de los temporeros extranjeros.

"La vendimia mecanizada no tiene ninguna incidencia en la calidad del vino si el transporte se hace bien, justo después de recoger la uva", aclara Ruiz, quien recuerda que esta es la principal crítica que hacen desde hace años sus detractores a este tipo de recogida.

"Las primeras máquinas eran peores y recogían hojas y ramas, además de uva, lo que dificultaba el proceso en las bodegas, que no estaban preparadas para ello. Por eso se rechazaba a las máquinas, no por la calidad, sino porque daban problemas, pero ahora todo es diferente, las máquinas son más avanzadas, más limpias", afirma.

Por ello cree que en la DOC Rioja ocurrirá "igual que en el sur de Francia" donde "antes había viñas plantadas en vaso -la forma tradicional- y en espaldera y ahora ya no quedan de las primeras y creo que eso es lo que va a pasar aquí en unos diez años", afirma.

La vendimia a máquina "también conlleva un gran trabajo", dado que las jornadas pueden prolongarse durante todo el día "y hay parcelas que, por cuestiones de temperatura, se vendimian de madrugada y en pocos días", explica.

"Además, se trata de una gran inversión", más de 150.000 euros cada máquina, "y para rentabilizarlas hay que hacer muchas horas", explica.

En cualquier caso, el rendimiento de estas grandes máquinas está más que demostrado, ya que en un día pueden cubrir entre cinco y diez hectáreas de viña -entre 30.000 y 60.000 kilos de uva-, algo impensable para una cuadrilla de temporeros que, además, tendría un coste superior.

"Es el futuro, no es cuestión de si gusta más o menos, sino del avance de los tiempos y de cómo se plantea este negocio. Esto ya no es lo mismo que hace diez años y dentro de otros tantos se parecerá poco a lo de ahora", pronostica. EFE.

viernes, 21 de noviembre de 2008

México: Marea la crisis a vinos y licores

Los festejos de de septiembre ya habían marcado una pauta de lo que sería el consumo en el país. Menos ventas que en el 2007 fue la tendencia que se consolida, con marcada adopción de nuevos hábitos de consumo sobre todo en la clase media.

La industria de vinos y licores se verá afectada por la situación económica de las familias mexicanas, pues la prioridad es gastar en otros productos.

Francois Bouyra, presidente y director general de Casa Pedro Domecq, comentó que por ahora no se ha visto este fenómeno generalizado en todos los canales de venta, sino principalmente en los centros de consumo, y menos en licorerías y supermercados.

Esto lo atribuyó a que por la inseguridad la gente ya no sale de noche y, además, por la parte económica, dado que una botella sale más cara en un centro para baile que en una licorería.

De hecho, los festejos de septiembre pasado presentaron menos ventas que el mismo mes de 2007.

Desmintió que esta industria es de altos márgenes, ya que, tan sólo en México, 72 por ciento del precio de las botellas son para pago de impuestos como el IEPS e IVA. “Entonces el espacio que nos queda, para jugar con nuestros costos de producción, nos deja muy poco espacio para generar ahorros significativos en un momento como el que estamos viviendo”, señaló.

Para evitar los despidos en la empresa, se han organizado equipos al interior de la compañía para que los mismos empleados realicen propuestas que generen ahorros a la empresa; aclaró que en 3.5 años no han disminuido su personal.

Una de las mayores apuestas de Casa Pedro Domecq es la marca de vodka Absolut, porque México es el sexto mercado más importante para esta marca a escala mundial.

El grupo Pernod Ricard, dueño de Casa Pedro Domecq, adquirió en junio pasado al grupo Vin & Spirit, que tenía, entre otras marcas a Absolut, por lo cual pagó 8 mil millones de dólares.

“Vimos un espacio estratégico en el vodka premium, nuestro portafolio lo percibíamos completo, salvo en este segmento de alto crecimiento, de mucha demanda no sólo en México sino de muchos países en el mundo”, explicó en conferencia el directivo.

Incluso en Estados Unidos es la categoría de mayor consumo. “México no es la excepción, está presentando un crecimiento significativo de esta categoría, en particular en el segmento femenino, y obviamente esos fueron argumentos importantes para decidirnos ha realizar esta adquisición”, dijo Bouyra.

En el país se venden 300 mil cajas de 12 botellas de vodka en todos sus sabores al año y la marca tiene una tercera parte de participación en el mercado; su precio al público es de alrededor de 200 pesos.

“Es una marca en la cual invertimos muchos, es la marca de mayor volumen y de facturación y rentabilidad del portafolio importable de la empresa. Chivas (whisky) es una marca muy fuerte para nosotros con un crecimiento notorio; Martell (cognac) es fuerte, pero ninguna de ellas, en forma individual, vende tanto como Absolut en volumen como en valor para nosotros en México”, señaló Bouyra.

Mexico. Un excelente mercado de Concha y Toro

Tan sólo en los últimos dos años la firma chilena Concha y Toro aumentó sus ventas en México de 3 mil a 300 mil cajas entre el 2005 y el 2007, según reveló en entrevista Guilisasti.

Las preocupaciones relacionadas con el tema del cuidado de la salud han contribuido a impulsar las ventas de vino tinto en México, aseguró Isabel Guilisasti, gerente de Marketing Vinos de Origen Viña Concha y Toro.

Tan sólo en los últimos dos años la firma chilena Concha y Toro aumentó sus ventas en México de 3 mil a 300 mil cajas entre el 2005 y el 2007, según reveló en entrevista Guilisasti.

Acorde con una encuesta de la investigadora de mercados TNS, en México 7 de cada 10 personas se encuentran preocupadas por su estado de salud, por lo que controlan la grasa que ingieren entre comidas y eligen cuidadosamente su alimentación.

El consumo moderado de vino tinto, que contiene una sustancia llamada resveratrol, contribuye a reducir la mortalidad cardiovascular hasta un 50 por ciento, el cáncer de pulmón hasta en un 57 por ciento y el de próstata en un 50 por ciento, según diferentes estudios.

Al cierre de 2007 las ventas de Concha y Toro en México crecieron 10 por ciento y se espera que a finales de este año el porcentaje de aumento en ventas sea similar.

Esto, pese a que la empresa planea aumentar en un 15 por ciento los precios de sus productos, debido al impacto negativo que ha tenido el tipo de cambio para la compañía chilena.

Lo anterior es considerado como una logro para la compañía de vinos chilena, si se toma en cuenta que el consumo percápita en México de vino tinto no supera los 500 mililitros, frente a los casi 60 litros anuales de cerveza que se consumen en el País.

La cerveza, con una cuota de mercado del 95 por ciento en volumen, sigue siendo la bebida alcohólica más valorada en el país, mientras que el vino representa menos del 0.5 por ciento del mercado.

El vino tinto es el más demandado por ir más acorde con la dieta mexicana con un 60 por ciento del consumo, según datos de la industria.

El consumo de vino blanco es menor con un 40 por ciento, aunque en verano aumenta. Se está enfocando sobre todo hacia el segmento femenino.

Tradicionalmente la edad del consumidor de vino en México era de 40 años. Actualmente se empieza a consumir desde los 25 años, según los especialistas, por lo que se considera que la integración del vino a las costumbres de los jóvenes puede ser el detonante principal para el crecimiento en la dinámica de este mercado.

Con una presencia en más de 125 países, Concha y Toro informó que el 76 por ciento de su producción se destina al mercado de exportación.

América Latina representa el 19.5 por ciento de sus ventas en el mercado internacional.

En México, el vino de Chile ha registrado un crecimiento del 200 por ciento, según los datos más recientes de la industria, dado que están exentos de pagar aranceles y establecen fuertes campañas de marketing a nivel institucional, además de tener unos precios competitivos y una calidad muy aceptable.